Tras el impacto de los aviones, los edificios se desplomaron en 11 y 9 segundos, respectivamente).

Las Torres Gemelas se inauguraron en 1973; el arquitecto Minoru Yamasaki se encargó del diseño de uno de los edificios de mayor altura en el mundo. La estructura de ambas torres era del tipo “tube in tube”, sistema con el que se han construido más del 90% de los edificios de altura en las tres últimas décadas.

Tras el impacto de los aviones, los edificios se desplomaron en 11 y 9 segundos, respectivamente). La velocidad con que cayeron es equiparable al tiempo que tarda una bola de billar en caer desde una altura de 110 pisos.

Los pilotos que participaron en los atentados del 11 de septiembre, Mohammed Atta, Marwan al Shehhi, Ziad Jarrah y Ramzi Binalshib, eran estudiantes árabes en Hamburgo, Alemania. Bin Laden los reclutó a principios del 2000 cuando supo las intenciones de los chicos de ir a pelear a Chechenia.

El autor intelectual de los atentados fue Khalid Sheikh Mohammed, conocido por sus siglas: KSM. El nativo de Pakistán y su sobrino Ramzi propusieron la idea de los ataques a Osama bin Laden.

El plan original era estrellar 10 aviones. Además de las Torres Gemelas, del Pentágono y del Capitolio, otros objetivos eran los cuarteles generales del FBI, de la CIA, centrales nucleares sin identificar y los edificios más altos de Los Ángeles y Seattle, pero la propuesta se modificó pues Bin Laden consideró que la operación era demasiada compleja.

Se calcula que los ataques del 11-S costaron a Al Qaeda medio millón de dólares. KSM, el administrador del operativo, y los terroristas recibieron 300 mil dólares mediante 19 cuentas bancarias abiertas a nombre de los conspiradores. Se desconoce de dónde provino el financiamiento.

Bin Laden quería atacar la Casa Blanca. Sin embargo, uno de los pilotos determinó que el objetivo era demasiado pequeño como para impactar con precisión en el blanco, por lo que se optó por el Capitolio, destino final del vuelo United 93, que se estrello antes de alcanzar el edificio.

Más de 4.600 aviones aterrizaron la mañana del 11 de septiembre minutos después de los atentados. Los controladores aéreos de Estados Unidos tardaron dos horas y media en vaciar de aeronaves el espacio aéreo estadounidense.

La catástrofe:

Los atentados causaron la muerte a 2.973 personas, entre ellas los 19 terroristas, y dejaron más de más de 6.000 heridos. Además, desaparecieron 24 personas más.

El número de trabajadores que acudía de media cada día al World Trade Centre antes de los atentados del 11-S era de 50.000, mientras que el número de turistas que accedía a sus espectaculares miradores superaba los 140.000.

Ciudadanos de 80 países perecieron en las Torres Gemelas, entre ellos personas de 30 de las 34 naciones del continente americano.

Los servicios de rescate y limpieza estuvieron trabajando sin descanso en turnos de 24 horas durante 230 días. Encontraron 291 cadáveres completos y casi 20.000 restos humanos.

Los casos de síndrome de estrés posttraumático se dispararon un 200% en los meses posteriores al 11-S, afectando a más de 422.000 neoyorquinos. Uno de cada 10 residentes de la ciudad lo padecen, entre ellos 10.000 niños.

El entonces alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, acaparó el protagonismo en los medios de comunicación, ahora cobra una minuta de 100.000 dólares por aconsejar a otras ciudades cómo superar situaciones de crisis.

Durante las tareas de limpieza se encontraron más de 2.500 materiales contaminantes provenientes de la destrucción de los edificios, equipos electrónicos y muebles pulverizados.

Datos del “World Trade Center Medical Monitoring and Treatment Program”, que integran varios centros de salud, y creado en 2002 con fondos gubernamentales para brindar atención médica a los afectados por la exposición a la contaminación, revelan que han atendido de afecciones pulmonares a más de 66.000 personas en los 50 estados, ya que algunos neoyorquinos dejaron la ciudad tras los atentados terroristas.

Las consecuencias:

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 dejaron un agujero en la economía estadounidense de cerca de 11 billones de dólares. Las pérdidas de las compañías aseguradoras se dispararon por encima de los 50.000 millones de dólares.

Los ataques destruyeron más de 146.000 empleos directos sólo en Nueva York, lo que supone 17.000 millones de dólares en salarios. En Washington, cerca de la mitad de los 25.000 empleados del sector hotelero se quedaron sin trabajo y sólo un 50% lo ha recuperado.

El primer edificio que se construyó en la denominada “zona cero” después de los atentados fue el WTC 7, espacio destinado para oficinas que también cuenta con espacios para eventos sociales.

Ningún nuevo atentado de la magnitud del 11-S se ha producido en Estados Unidos, pero sí en Madrid, Londres, India, y Marruecos.

En la cultura popular:

Más de 150 canciones fueron autocensuradas en las radios estadounidenses en los días posteriores a los atentados del 11-S, entre ellas Imagine, de John Lenon.

200 países celebraron telemaratones para recaudar fondos para las víctimas de los ataques de Al Qaeda, entre ellos Afganistán.

Hollywood ha realizado al menos seis aproximaciones cinematográficas a la tragedia: 11’09’01 (diversos directores, 2002), World Trade Center (Oliver Stone, 2006), United 93 (Paul Greengrass, 2006), Algunos días en septiembre (Santiago Amigorena, 2006), Farenheit 9/11 (Michael Moore, 2004), ¡Libertad! (Don McBrearty, 2004).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s